LA NECESIDAD DE APROBACION DEBES ELIMINARLA EN TU VIDA

De dónde surge esa inseguridad emocional, esa sensación de incomodidad cuando nuestros puntos de vista o deseos personales son discrepantes o distintos al de los demás? En parte surge porque podemos arriesgar la imagen que deseamos causar, o también porque creemos que vamos a perder la aceptación de otras personas. Esto desde luego incrementa la ansiedad asociada a la incertidumbre sobre las reacciones de los demás y en esas circunstancias nos sentimos en una encrucijada: expresar o no expresar, no ceder o dejarnos llevar por los demás.

Esta vivencia relacionada con la deseabilidad social es frecuente y hay una parte positiva en el hecho de no enfrentar con brusquedad nuestro punto de vista al de los demás: pone en juego la capacidad para empatizar y tener cuenta las opiniones diferentes, flexibilizar y contemporizar con las ideas y preferencias distintas a las nuestras. Y esto requiere de capacidad para tolerar la discrepancia, la frustración y optar por el bienestar colectivo. Una habilidad que manifiesta sin duda un ejercicio de inteligencia emocional y social.

Sin embargo, cuando prevalece el qué dirán en tus relaciones interpersonales, posiblemente estés valorando poco tu propia percepción de las cosas y tu necesidad de aprobación vaya más allá de lo deseable.

En mayor o menor medida, la deseabilidad social, el deseo de pertenecer y ser aceptadas y aceptados por las personas significativas, de obtener reconocimiento y aprobación por nuestras forma de ser y actuar, es una vivencia habitual y contribuye al ajuste psicológico y social. Cuando este deseo se transforma en necesidad, la búsqueda de aprobación se torna en nuestra guía y condiciona nuestras acciones y elecciones y limita nuestro potencial constructivo en los procesos personales e interpersonales.

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