DISMINUIR LA ANGUSTIA Y EL SENTIMIENTO DE SOLEDAD: LA VIRTUALIZACION DE LA AFECTIVIDAD

 

La dimensión afectiva y las interacciones en el contexto virtual 

Los estudiantes de modalidades a distancia o en línea ejercen un rol activo en sus procesos de aprendizaje, el cual implica ciertos ajustes en la manera de aprender y, sobre todo, en la de relacionarse con sus compañeros y asesores. Los procesos de comunicación e interacción son decisivos para favorecer un ambiente emocionalmente aceptable que contribuya al logro de los objetivos de aprendizaje.

García afirma que "la necesidad de relacionarse con los otros se convierte a veces en determinante para el logro de resultados de aprendizaje" (2002, p. 117). Los estudiantes requieren establecer relaciones con sus compañeros y profesores. Por ello, en la educación no presencial se deben buscar estrategias para fomentar la comunicación con los otros y así evitar el sentimiento de soledad tan común en los estudiantes a distancia.

Las relaciones interpersonales en ambientes virtuales, sin duda, abren una serie de interrogantes respecto a la manera de interactuar en un curso en línea. Lo que queda claro es que la comunicación y la interacción son los principales elementos que ayudan a disminuir la angustia y el sentimiento de soledad.

Visser (2002) presenta una investigación sobre el desarrollo de la comunicación motivacional en apoyo a la educación a distancia, como una alternativa para disminuir los índices de deserción y los estudios inconclusos en educación a distancia. En este sentido, señala que "los sistemas de educación a distancia debieran contemplar las necesidades afectivas de los estudiantes como un componente integrado, junto a otros componentes más tradicionales…" (p. 226).

Rinaudo et al. coinciden con Visser y García respecto a la importancia de la interacción para evitar la deserción de los estudiantes a distancia; destacan que "la deserción entre los alumnos que estudian a distancia ha sido atribuida, muchas veces, a la sensación de aislamiento que generaba la falta de tutor y de compañeros con quienes comunicarse en el momento en que se presentaban los problemas en el aprendizaje" (2002, p. 1).

Barberà, Badia y Mominó clasifican las distintas interacciones que se dan en un contexto virtual y, refiriéndose a las afectivas virtuales, mencionan que "tienen la función de regular y favorecer el hecho de que exista un clima afectivamente positivo en el desarrollo de los intercambios comunicativos y habituales" (2001, p. 180). Este tipo de interacciones repercuten en la motivación del aprendizaje y, a su vez, están integradas por las presentaciones y aproximaciones personales y la gestión del ambiente emocional.

Sobre las formas de comunicación e interacción en un entorno virtual, Gálvez (2005), en su investigación sobre la sociabilidad en un foro virtual, muestra cómo los estudiantes adquieren ciertos códigos para suplir los gestos y las palabras que se dan en la relación cara a cara. El lenguaje gestual (emoticones) los ayuda a expresar sus emociones y sentimientos mediante una serie de símbolos. Los emoticones son "un indicador explícito de emocionalidad; son una suerte de sustitutos del leguaje corporal y, de algún modo, van más allá de éste" (Gálvez, 2005, p. 28).

La dimensión emocional y la cognitiva están presentes en las interacciones y la comunicación, y son indispensables para el adecuado desarrollo e implementación de estos procesos en los ambientes educativos virtuales; las acciones educativas deberán considerar la bina cogniciónemoción.

 

CONCLUSIONES 

Las interacciones y la comunicación son abordadas como procesos complejos que se deben estudiar multifactorialmente, a saber, desde las dimensiones cognitiva, social y afectiva.

Los autores revisados en esta reseña priorizan el estudio de las interacciones a partir del enfoque histórico-cultural de Vygotsky y subrayan la importancia del aprendizaje colaborativo y la construcción colectiva del conocimiento como procesos en los que se desarrollan las interacciones a partir de la identificación de objetivos comunes de aprendizaje.

La interacción y la comunicación se desarrollan de diferente manera que en un contexto presencial, ya que el estudiante emplea una serie de recursos y estrategias que le ayudan a relacionarse con sus compañeros y asesores, tratando de suplir la mirada y los gestos mediante la palabra escrita, así como con una serie de símbolos con los cuales expresa sus emociones.

La comunicación y la interacción son procesos fundamentales en un entorno virtual; a partir de ellos se establecen relaciones afectivas que propician la construcción colectiva de conocimiento y el aprendizaje. El asesor/profesor es uno de los actores primordiales en el proceso de aprendizaje: marca el tono y el tipo de relaciones que surgen en el curso, debido al lugar de autoridad que le confiere la institución y los estudiantes, y por ser el principal organizador de la dinámica grupal.

La dimensión afectiva es esencial en los procesos de interacción en los contextos virtuales de aprendizaje, pues aminora el sentimiento de soledad e incrementa la motivación al aprendizaje, lo que genera un clima emocional ideal para el cumplimiento de los objetivos, siempre y cuando se establezca una relación de cercanía entre estudiantes y asesores.

Los espacios por excelencia para fomentar la interacción son los foros de discusión y el correo electrónico, entre los más importantes; ahí se elaborarán una serie de mensajes con intencionalidades distintas, en los que, invariablemente, se encuentran presentes los afectos, que definirán el tipo de relación entre docentes y estudiantes y propiciarán u obstaculizarán los procesos de aprendizaje.

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